SANTO DOMINGO. La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) iniciará este sábado la docencia de la Maestría en Gestión Colectiva de Producciones Artísticas y Culturales, una propuesta que busca profesionalizar las industrias creativas dominicanas y ampliar el conocimiento sobre la administración y la protección de los derechos de autor.
La iniciativa, impulsada por el merenguero, compositor y gestor cultural Pochy Familia, procura llenar un vacío en la formación especializada de quienes participan en la producción, difusión y comercialización de bienes y servicios culturales, en un contexto marcado por la expansión de las plataformas digitales y los cambios tecnológicos.
El programa se imparte en la UASD como resultado de una iniciativa conjunta del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) y el Sistema de Gestión Colectiva, integrado por entidades como la Sociedad General de Autores, Compositores y Editores Dominicanos de Música (SGACEDOM) y SODAIE. Se desarrolla a través de la Vicerrectoría de Investigación y Posgrado y la Facultad de Artes, con una oferta orientada a la administración de derechos de autor y derechos conexos, la gestión colectiva, el licenciamiento, la recaudación de regalías, la propiedad intelectual y la legislación aplicable a las industrias culturales.
La propuesta no está dirigida solo a músicos, intérpretes o compositores. También contempla a gestores culturales, productores audiovisuales, escritores, funcionarios públicos y personal de instituciones vinculadas a la propiedad intelectual. Uno de sus aportes, según su promotor, será el desarrollo de investigaciones científicas que permitan establecer criterios técnicos para valorar el uso de las obras musicales y otras producciones culturales, por ejemplo, calcular cuánto vale la música cuando suena en un hotel, un restaurante u otro establecimiento.
La llamada economía naranja comprende las actividades que generan valor a partir de la creatividad, la cultura y la propiedad intelectual: música, cine, artes escénicas, literatura, artes visuales y otras manifestaciones con potencial para generar empleos e ingresos. Frente a desafíos como la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, el programa apuesta a que los profesionales del sector se pongan a tono con el nuevo mundo de la industria creativa, en vez de ver los cambios solo como una amenaza.