Estados Unidos subió a la República Dominicana al Nivel 2 en su informe sobre trata de personas, reconociendo avances reales del Gobierno en perseguir este delito.
Detrás del ascenso hay una ley reformada, 229 investigaciones y víctimas que por fin reciben protección del Estado. Esto es lo que cambió.
La noticia la dio a conocer la Embajada de Estados Unidos en el país: el más reciente informe sobre trata de personas coloca a República Dominicana en el Nivel 2, una categoría que reconoce a los gobiernos que hacen esfuerzos significativos para combatir este flagelo, aunque todavía no cumplan todos los estándares mínimos.
¿Qué hizo el país para subir? Primero, la ley: se modificó la Ley 137-03 contra el Tráfico Ilícito y la Trata de Personas para eliminar el requisito de demostrar fuerza, fraude o coacción cuando las víctimas son menores de edad, sobre todo en casos de explotación sexual. Una reforma que alinea la legislación dominicana con los estándares internacionales.
También se aprobó y financió con presupuesto nacional el Plan Nacional de Acción contra la Trata de Personas 2025-2028, y se adoptó la Resolución 13-2024 para entregar tarjetas de identificación a personas apátridas, reduciendo su vulnerabilidad.
En la persecución, los números hablan: 229 investigaciones iniciadas, 50 sospechosos procesados bajo la ley especial, y —un dato que el informe destaca— la investigación de ocho funcionarios presuntamente cómplices, con procesos judiciales abiertos contra tres de ellos, incluyendo efectivos de las fuerzas de seguridad. Depuración institucional de verdad.
El Ministerio de Trabajo, por su lado, realizó 1,050 inspecciones en agricultura, construcción y la industria azucarera, suspendiendo 11 empresas por indicios de trabajo forzoso. Y el programa piloto de registro migratorio formalizó a más de 7,400 trabajadores con contratos de trabajo.
Del lado de las víctimas: 136 identificadas, de las cuales 134 recibieron atención integral financiada por el Estado —servicios médicos, psicológicos, asesoría legal y traducción—, con refugios operados junto a la Procuraduría, el Ministerio de la Mujer y el CONANI, además de campañas preventivas multilingües.
El ascenso al Nivel 2 es un reconocimiento, no una meta cumplida. La trata sigue operando en las sombras: si usted conoce un caso, denúncielo. La línea de denuncia existe y las víctimas tienen derecho a protección.
Fuente: informe de la Embajada de Estados Unidos; información de medios nacionales.

