Bangkok, Tailandia. – El Fondo Monetario Internacional (FMI) valoró de forma positiva el desempeño económico de la República Dominicana durante este 2026, pese a la inestabilidad global generada por los conflictos geopolíticos, y destacó el manejo que el país está dando a la coyuntura internacional con la aprobación del Plan Anticrisis.
Foto: Dirección de Comunicaciones del Ministerio de Hacienda y Economía
La ponderación fue expuesta en presencia del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, durante un encuentro de alto nivel del organismo junto a los países del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, en el que participaron ministros y gobernadores de bancos centrales de América Latina y el Caribe.
En ese escenario, los participantes resaltaron el crecimiento acumulado de 4.5 % de la economía dominicana entre enero y septiembre de 2026. También ponderaron la aprobación de la Ley 30-26 sobre Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional (Plan Anticrisis), con sus iniciativas de apoyo e incentivo a las empresas y a los contribuyentes, así como las disposiciones recaudatorias para financiar parte del aumento de los subsidios a la población más vulnerable.
Proyección de 4.6 % para el cierre del año
En el marco de las Reuniones Anuales, el FMI difundió su informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), en el que proyecta un crecimiento del producto interno bruto dominicano de 4.6 % para el cierre del 2026.
Esa cifra coloca al país por encima del promedio de América Latina, estimado en 2.3 %, y lo convierte en la segunda economía de mayor dinamismo de Centroamérica, solo superada por Panamá, con una proyección de 5.0 % este año.
El ministro Díaz enfatizó las condiciones retadoras para el manejo de la política económica en un ambiente de altas tasas de interés, el cambio de la política arancelaria en Estados Unidos y el alza en los precios de los derivados del petróleo. Sin embargo, resaltó que la crisis brinda la oportunidad de desmontar gradualmente los subsidios generalizados, que calificó de regresivos, e ir mejorando la focalización directa de los subsidios dirigidos a los grupos más vulnerables.
Agregó que la crisis no debe desviar los objetivos de largo plazo del país, como el aumento de la productividad y la agilización de la permisología, para evitar que se ralentice la inversión privada en sectores claves de la economía.